La córnea es la parte más anterior del ojo, la cubierta más externa, es transparente y tiene una función óptica.
Dentro de la cirugía corneal, la cirugía refractiva es una parte importante. Esta cirugía elimina los defectos de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo) con el fin de conseguir una visión óptima sin la dependencia de gafas ni lentes de contacto.

La cirugía ocular con láser es una técnica rápida, indolora y muy personalizada que siempre se realiza con anestesia tópica con gotas. El LASIK es la técnica que utiliza el láser excimer, y consiste en eliminar las díptero del ojo modelando la capa media de la córnea de forma que los objetos se enfoquen en la zona apropiada de la retina.

La miopía es un defecto de la refracción del ojo que hace que los rayos de luz provenientes de objetos lejanos converjan antes de llegar a la retina, El ojo miope es más alargado (por la parte de atrás) que un ojo sano (emétrope); de esta manera la miopía provoca una mala visión de lejos y normalmente se estabiliza alrededor de los 20 años.

En la hipermetropía, al contrario de la miopía, el globo ocular es más corto que el habitual; esto hace que los objetos queden enfocados detrás de la retina. Todos los niños al nacer son hipermétropes, pero con el crecimiento la hipermetropía disminuye hasta desaparecer en la mayoría de casos.

El astigmatismo es aquel defecto de la refracción donde la córnea está más curvada en uno de sus ejes. Pera a tener una buena visión, la córnea debe ser transparente, lisa, y con una curvatura uniforme en todas las direcciones. El astigmatismo provoca, en general, una visión borrosa o distorsionada.

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